¿Marketing gastronómico?

marketing gastronomicoPrimero de todo explicar qué es el marketing. Quizás una de las definiciones más utilizada ha sido la del Dr. Philip Kotler “ […] la ciencia y el arte de explorar, crear y entregar valor para satisfacer las necesidades de un mercado objetivo para satisfacer un beneficio. […]”.

Pero quizás me quedo con la definición de Saúl Colt “El marketing es crear experiencias irresistibles que se conectan con la gente personalmente y crea el deseo de compartir con los demás”.

La restauración es uno de los sectores donde se pueden crear más experiencias, no solo con el paladar, sino mucho más allá. Equivocadamente se suele pensar que con un buen plato de comida, el restaurante tiene el éxito asegurado, y esta idea está muy lejos de la realidad, sobre todo en la actualidad, dónde el cliente es un gran conocedor, le gustan las experiencias y le gusta compartirlas. La experiencia con el cliente debe irradiar por todos los “poros” del establecimiento.

Por otro lado, pensamos que el marketing es todo aquello relacionado con la promoción y la publicidad. Y también, está lejos de la realidad. El marketing gastronómico está presente en la comida que se ofrece y en la publicidad, como no, pero además está en la gestión, la decoración, el servicio, en la carta, en las sensaciones, en la percepción de los cinco sentidos, en los medios convencionales, en los medios digitales, en las promociones, etc.

El marketing gastronómico está en infinidad de acciones y posibilidades presentes en cualquier restaurante. Puede hacer cambiar la percepción de tu restaurante y conseguir así un incremento en las ventas y sobre todo, la fidelización de tus clientes.

Estamos en el mejor momento para conocer a nuestro cliente, saber qué le podemos ofrecer, cómo es, qué le interesa. Tenemos opciones para hacerle sentir y disfrutar nuestro establecimiento con la máxima sutilidad. Hacerle partícipe de las emociones que también evocamos y sentimos nosotros.

El marketing gastronómico es aplicar las herramientas adecuadas para conseguir que nuestro cliente se convierta en nuestro amigo, nuestro confidente y sobre todo nuestro prescriptor.

¿Contáis alguna historia en vuestro establecimiento?, ¿vuestro cliente os recuerda por algo en especial que no sea el precio?, ojo, el precio es un cuchillo de doble filo y si os recuerdan porque tenéis un precio bajo podéis perder la fidelidad de forma rápida cuando el dinero no sea un condicionante. ¿Os habéis puesto alguna vez en la piel de vuestro cliente? Y la pregunta más importante ¿Conocéis a vuestro cliente? Parece una obviedad pero es el error que más se comete. Muchas veces, el restaurante está adaptado a nuestras necesidades/gustos en vez de la de nuestro cliente.

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